Las lesiones cutáneas pueden ser de muy distintos tipos y la mayoría son benignas. Sin embargo, cuando resultan incómodas, limitan movimientos, son antiestéticas o bien su diagnóstico no está claro suele ser recomendable extirparlas.

Su extirpación es un procedimiento fácil y sencillo. Se suele llevar a cabo de forma ambulatoria en un centro hospitalario o como consulta externa.