¿En qué consiste?

El botox es una forma diluida de la toxina botulínica tipo A que, inyectada en determinados puntos estratégicos de la cara, consigue eliminar la arruga de forma temporal mediante el aumento de la acción de los músculos elevadores. Con ello se consigue revertir la acción del tiempo de una forma natural y recuperar la tensión. El resultado es una mirada más fresca y natural. Hoy en día es uno de los mejores tratamientos no quirúrgicos que existen en el mercado para combatir las arrugas medias y profundas, se trata del “lifting sin agujas”.

Los efectos duran entre 3-6 meses. A medida que una persona va realizando tratamientos, la duración de los efectos es cada vez mayor. A partir de los 65 años los efectos son menores.

Procedimiento

La toxina botulínica se aplica mediante una inyección, produciendo una relajación del músculo donde se inyecta. No deja cicatrices ni produce inflamación, por lo que la reincorporación a la actividad normal es inmediata. El dolor es mínimo y no requiere de anestesia. Los efectos ven a los 4-5 días. El tratamiento incluye una sesión de retoque a la semana del la primera sesión.