¿Qué es el lifting?

También denominada ritidectomía, el lifting tiene por objetivo el rejuvenecimiento del contorno facial y del cuello.

El paso del tiempo, la gravedad, el estrés o la exposición al sol dejan diferentes signos de envejecimiento en la cara:

– Piel flácida que cuelga de las mejillas y el cuello

– Surcos entre nariz y boca y pliegues peribucales

– Papada, al colgar la piel sobre la mandíbula

– Piel más fina

– Reabsorción de la grasa e incluso del esqueleto facial, perdiendo así las prominencias naturales como los pómulos o el mentón.

También aparecen cambios en la frente como los surcos transversos y las líneas de fruncimiento de ceño, caída de cejas, exceso de piel en los párpados superiores o las bolsas en los inferiores y patas de gallo.

La técnica del lifting se ha adaptado a los nuevos tiempos con el objetivo de ofrecer un resultado más natural. Además, cada vez nos cuidamos desde más jóvenes y nuestro ritmo de vida nos obliga a tener recuperaciones más rápidas. Es posible realizar un minilifting, un MACS-lift o un lifting cervicofacial  (cuello y cara), a menudo combinado con otros procedimientos como la cirugía de los párpados y con otros tratamientos como la toxina botulínica para la región frontal y el relleno facial con grasa propia del paciente. Así, aunque no paremos el paso del envejecimiento, sí conseguimos que se tenga un aspecto más juvenil durante los siguientes años.

¿Soy un buen candidato para el lifting?

Hay diferentes tipos de lifting o estiramiento que se ajustan a las necesidades de cada paciente. Las recomendaciones para la corrección facial estética deben estar diseñadas en forma individualizada para cada persona, a la vez que se vislumbran las necesidades futuras para el mantenimiento y preservación de la mejoría ganada. Por tanto, es muy importante evaluar de manera objetiva todas las características de cabeza, cuello y cara de la persona, al mismo tiempo comprender las expectativas respecto a la cirugía para dar el adecuado asesoramiento y las recomendaciones oportunas.

¿Cómo se realiza?

Generalmente la cirugía se realiza bajo anestesia local y sedación y requiere de un día de ingreso hospitalario. Los cuidados previos, tales como la preparación de la piel o las recomendaciones respecto a la toma de medicamentos o el tabaco, son tan importantes como los posteriores que mejorarán la calidad de la piel y la cicatrización posterior.

Las cicatrices difieren según la técnica, pero básicamente quedan disimuladas en el pelo y por debajo de la barbilla si se realiza lifting del cuello. Para que la piel se adapte a su nuevo contorno es preciso tensar los músculos que están debajo y después eliminar la piel, si sobra. Puede ser necesario asociar una lipoescultura o bien lipofilling o infiltración de grasa para dar mayor volumen en los pómulos o mejorar los surcos peribucales.

¿Después de la cirugía?

Después del lifting estará unos días con un vendaje, con la cabecera en alto y haciendo reposo. Tras unos días es conveniente comenzar con el tratamiento de recuperación mediante drenaje linfático y cuidados de la piel. La inflamación y los moratones irán desapareciendo en las dos o tres semanas siguientes aunque puede reanudar su vida cotidiana antes, siempre que evite ciertas actividades como el ejercicio brusco o exposición solar.

¿Riesgos, garantías?

Como el resto de las cirugías el lifting también tiene sus riesgos y complicaciones, la doctora le infromará detenidamente de ellos en consulta. Los problemas de cicatrización son más frecuentes en los fumadores por lo que es conveniente dejar el tabaco al menos tres semanas antes de la cirugía. Con un cuidadoso seguimiento de las instrucciones postoperatorias se consiguen resultados muy satisfactorios con un rostro más rejuvenecido y mejorando su autoestima y confianza.

¿Desea más información acerca del lifting y su precio? Contacte con nosotros a través del formulario de contacto o llámenos al 918709838 y solicite su cita informativa gratuita.