¿Qué son?

Los tratamientos con hilos han ganado bastante popularidad en los últimos años. Existen muchos tipos de hilos en el mercado y la elección entre unos y otros dependerá de las características de cada paciente, sobre todo edad y tipo de piel. Mediante la introducción de hilos como vectores perseguimos el tensado de la piel del rostro y del cuello.

Los hilos que se utilizan más son los espiculados de tracción.

¿Cómo se realiza?

El procedimiento varía dependiendo de la elección del hilo, pero, por lo general, se realizan en consulta. La molestia es mínima puesto que aplicaremos una pequeña cantidad de crema anestésica de uso tópico para adormecer la zona. Después del tratamiento aplicaremos frío en la zona para minimizar la aparición de hematomas.

Aunque la mejoría se ve de forma inmediata, el efecto tensor se alcanza aproximadamente al mes. La duración del tratamiento es variable (entre 6 meses y 2 años), dependiendo del tipo de hilos y de la piel de la paciente.